domingo, 7 de noviembre de 2010

STUCK IN THE MIDDLE



Atada, en medio de un pasillo del cual no veo claramente la salida, y para colmo, las paredes se van acercando cada vez más. Cuando presto más atención, veo que no son paredes, sino dos placas de acero que reflejan mi imagen.
No es una imagen fiel, sino una realidad distorsionada de mi misma. En la placa de mi izquierda me veo muy pequeña, casi diminuta, y en la otra hay un yo más grande, más fuerte, e incluso más hermosa de lo que jamás pueda ser. Yo no soy ninguna de esas dos mujeres, pero ambas se aproximan, cada vez más, tanto que llegan a rozarme. Empiezan a apretar los hombros, noto la presión y ya sólo me queda esperar el crujido. Sólo por la espera del dolor, mi respiración se agita, mi corazón late demasiado deprisa y el miedo no me permite ni llorar.
Mis brazos encogidos me aprietan las costillas y ya no consigo respirar. Cuando por fin llega el momento de la verdad, dolor y muerte, cierro los ojos, grito...
Cuando los vuelvo a abrir estoy en una esquina de mi cama, encogida, temblando, empapada en sudor y dando grandes bocanadas de aire.
Afortunadamente solo ha sido un sueño, pero por alguna razón me duelen mucho los hombros.

5 comentarios:

  1. Pues Athena, este sueño da para un psicoanálisis en toda regla!!! qué intensidad y qué momento personal, iya.
    Axfisiante, imparable, espeluznante y reflejante.
    Me alegra leerte otra vez, ya era hora.

    Besitos

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  2. Ananda, si tienes un par de horas te dejo que hagas un estudio psicológico de mi persona, jejeje. Gracias por la bienvenida, intentaré actualizar más a menudo.

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  3. stuck in the middle... Eppur si muove!
    El pasillo siempre tiene salida, y tarde o temprano tu siempre sabes como encontrarla ;)

    [...] If I just breathe, every little peace of me, you'll see, everything is all right... if I just breathe [..] A veces basta con respirar hondo para soltar la presión de los hombros... pero eso tú ya lo haces.

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  4. Bienvenida Athena!

    Intrigante fracción de tiempo, quien sabe, unos segundos, unas horas, la que nos describes en ese incierto espacio de los sueños. ¿Y si el despertar fuera el sueño?

    Un abrazo

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  5. Hola negra!
    Cuando llega el momento de tomar decisiones importantes terminamos atrapados en un pasillo enfermizo, de paredes que vienen hacia nosotros y amarres que nos impiden huir, pero no es más que un momento de dudas y miedos, de ver dónde te encuentras ahora e imaginarte cómo serías según la decisión tomada. No es más que una pesadilla que sólo nos dice que nos estamos tomando la vida enserio y esas dos mujeres es posible que sean las dos caras que más necesitas en este momento.
    Un beso negra!

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