
La bella durmiente vuelve a la vida, después de un simple beso...
Es en ese momento, cuando sus ojos empiezan a abrirse, cuando ve la silueta borrosa de alguien a su lado, y poco a poco las lineas se van haciendo más nítidas, va poniendo límites a las formas, y le ve. Por primera vez.
El proceso de adaptación a la luz y a las nuevas sensaciones cuesta, a veces incuso le duele, no está preparada, pero vale la pena. Lo que ella creía que era su vida no era más que un sueño, y ahora tiene la realidad ante sus ojos.
Se siente desprotegida, pero a la vez está feliz, por primera vez se siente viva, nota por primera vez el tacto de sus propias manos, y busca el calor de esas otras manos que tiene a su lado, encuentra esos ojos...
Hermoso despertar el que nos propones, Athena.
ResponderEliminarUn abrazo.