domingo, 17 de abril de 2011

Despierta...



La bella durmiente vuelve a la vida, después de un simple beso...

Es en ese momento, cuando sus ojos empiezan a abrirse, cuando ve la silueta borrosa de alguien a su lado, y poco a poco las lineas se van haciendo más nítidas, va poniendo límites a las formas, y le ve. Por primera vez.

El proceso de adaptación a la luz y a las nuevas sensaciones cuesta, a veces incuso le duele, no está preparada, pero vale la pena. Lo que ella creía que era su vida no era más que un sueño, y ahora tiene la realidad ante sus ojos.

Se siente desprotegida, pero a la vez está feliz, por primera vez se siente viva, nota por primera vez el tacto de sus propias manos, y busca el calor de esas otras manos que tiene a su lado, encuentra esos ojos...

1 comentario:

  1. Hermoso despertar el que nos propones, Athena.

    Un abrazo.

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