
Mirar a alguien y ver que no lo reconoces… que lo que tienes delante no es más que una cáscara vacía, una concha que ya no contiene nada de lo que hacía a esa persona especial, parte de tu vida…
Se queda un vacío, una sensación de que no hay forma de que alguien pueda llenar ese hueco, en parte porque no está vacío del todo, ese cascarón sigue ahí, ocupando el espacio de nuevas ilusiones, anclándote a algo que ya no existe.
Por suerte, a veces aparece gente, si eres afortunada te vas rodeando de personas que van tapando ese hueco hasta que dejas de verlo. Se colocan delante, encima, y aunque sabes que sigue allí, va perdiendo importancia.
Es cuestión de Tiempo, de Fuerza, de ganas de avanzar y de Suerte.
And I keep holding on….